¿Duerme con la boca abierta? ¿Ronca? ¿Se levanta cansado o con la boca seca? La respiración oral no es «una manía»: influye directamente en el desarrollo de la cara y la mordida, y puede afectar al descanso y al rendimiento escolar.
Qué tiene que ver con los dientes
Cuando un niño respira por la boca, la lengua deja de apoyarse en el paladar — que es el «molde» natural que lo ensancha. El resultado, con los años: paladar estrecho, mordida cruzada, cara alargada y dientes apiñados.
Qué hacemos en Peekaboo
- Detectamos el patrón respiratorio en la revisión (por eso nuestras primeras visitas son largas).
- Con la rehabilitación neuro-oclusal (RNO) y aparatos sencillos ayudamos a recuperar el desarrollo correcto.
- Cuando hace falta, trabajamos en equipo con el pediatra u otorrino (vegetaciones, alergias).
Actuar en plena etapa de crecimiento evita tratamientos mucho mayores en la adolescencia.
CTA: Si tu hijo duerme con la boca abierta, coméntanoslo en su próxima revisión — o adelántala.