Cuando hablamos de la salud bucodental de los niños, no todos los profesionales tienen la misma formación. Un odontólogo general está preparado para atender las necesidades generales de salud oral; un odontopediatra cuenta con una formación específica para acompañar la salud dental de bebés, niños y adolescentes; y un ortodoncista está especializado en el desarrollo de la mordida y en la posición de los dientes y los maxilares.
Además, hay profesionales que deciden formarse de manera especializada en ambas áreas. Y aquí es importante diferenciar entre realizar cursos de formación continuada y completar una formación especializada de varios años.
Una formación especializada en dos áreas
La Dra. Ana, de Peekaboo Dental Home, ha realizado dos másteres especializados: un Máster en Odontopediatría de 2 años de duración y un Máster en Ortodoncia de 3 años.
A esta formación se suma una formación continuada en ambas especialidades, con la realización de numerosos cursos de actualización y especialización, así como la asistencia habitual a congresos nacionales e internacionales.
Porque la formación de un profesional no termina cuando finaliza un máster. La odontología está en constante evolución y mantenerse actualizado requiere seguir estudiando, aprendiendo y compartiendo conocimientos con otros profesionales.
¿Por qué es una ventaja que su odontopediatra sea también ortodoncista?
Durante la infancia, la boca está en continuo cambio. Los dientes de leche se pierden, aparecen los dientes definitivos, los maxilares crecen y la mordida va evolucionando.
Por eso, una revisión infantil no debería limitarse únicamente a comprobar si hay caries. También es importante observar cómo está creciendo la boca y cómo se está desarrollando la mordida.
Cuando el odontopediatra tiene además una formación especializada en ortodoncia, puede integrar ambas perspectivas en cada revisión:
- La salud de los dientes y las encías.
- El recambio de los dientes de leche por los definitivos.
- El crecimiento de los maxilares.
- La posición de los dientes.
- El desarrollo de la mordida.
- Los hábitos que pueden influir en el crecimiento oral.
- La necesidad de realizar un seguimiento ortodóncico.
- Y, cuando sea necesario, el momento más adecuado para plantear un tratamiento.
Y esto último es especialmente importante: no todos los niños necesitan ortodoncia ni todos necesitan empezar un tratamiento a la misma edad. En muchos casos, lo más adecuado es observar, controlar y acompañar el crecimiento.
Una sola consulta, una sola historia y una visión global
Una de las grandes ventajas de integrar ambas especialidades en un mismo profesional es la continuidad.
La información sobre la salud dental del niño y la evolución de su crecimiento y su mordida se recoge dentro de una misma historia clínica y un mismo seguimiento.
No se trata simplemente de tener dos especialidades en una consulta. Se trata de poder relacionar lo que ocurre con los dientes con lo que está sucediendo durante el crecimiento.
Así, mientras acompañamos al niño en sus revisiones de Odontopediatría, también podemos observar cómo evoluciona su mordida y detectar si existe algún aspecto que requiera seguimiento.
Una sola consulta. Una sola historia. Dos especialidades. Una visión global del crecimiento.
En Peekaboo Dental Home creemos que acompañar la salud bucodental de un niño significa mucho más que tratar sus dientes cuando aparece un problema. Significa conocer cómo crece, observar cómo evoluciona y contar con la formación necesaria para valorar su boca desde todas estas perspectivas.