La succión (chupete, dedo, biberón) es un reflejo natural y reconfortante para el bebé. El matiz está en la edad y la intensidad: mantenida en el tiempo, la succión deforma poco a poco el paladar y la posición de los dientes.
Qué puede provocar si se alarga demasiado
- Mordida abierta (los dientes de arriba y abajo no contactan al cerrar).
- Paladar estrecho y mordida cruzada.
- Alteraciones en la deglución y el habla.
Orientaciones generales
- Chupete: ir retirándolo idealmente hacia los 2 años, y no más allá de los 3.
- Dedo: es el hábito más difícil; mejor abordarlo con estrategia positiva que con castigos.
- Biberón: no usarlo como «chupete para dormir» cuando ya hay dientes (ver artículo de caries del biberón).
Y una buena noticia muy de Peekaboo: si el hábito se retira a tiempo, muchas deformaciones se autocorrigen sin tratamiento. Detectarlo pronto es, otra vez, mínima intervención.
CTA: ¿Dudas con el chupete o el dedo? En la revisión valoramos si está afectando a su boca.