«Total, se van a caer…» es la frase que más escuchamos. Pero los dientes de leche importan mucho más de lo que parece:
- Guardan el sitio a los dientes definitivos: perderlos antes de tiempo provoca malposiciones y apiñamientos.
- Una caries no tratada duele, se infecta y puede dañar el diente definitivo que se forma debajo.
- Son necesarios para masticar, hablar y sonreír con normalidad durante años.
Nuestro enfoque
Tratamos los dientes de leche con el mismo cuidado que los definitivos, aplicando mínima intervención: si se puede detener la caries sin reparar, lo hacemos; si hay que reparar, usamos la técnica más conservadora y amable para el niño.
Si a tu hijo le han dicho que necesita un empaste, pide una segunda valoración con enfoque conservador.